Home advertising advertising Design Illustration Share Info
#

February 02, 2008

La vida cotidiana

nieva.JPG

Y un dia uno vuelve al mundo real y empieza a sentirse vulnerable a la hora de firmar un contrato de alquiler y al pagar por adelantado la cantidad mas grande que hemos visto en mas de un anyo. Y si me timan? Aparece el miedo y la cabeza, en lo que llamamos un ejercicio de responsabilidad, analiza todos los posibles escenarios, el ego quiere demostrarnos que a nosotros no nos van a timar, que somos inteligentes, que sabemos como hacer las cosas... la espiral de situaciones, de prevenciones, de consideraciones resulta infinita y sobretodo, agotadora.

Y un dia uno tiene que volver a hacerse un analisis medico, esta vez porque por alguna abnormalidad se te podria negar el visado, y te enfrentas ante el listado de enfermedades que podrias tener y de lo chungo que seria descubrirlo aqui, que estas tan lejos. Y la cabeza en otro ataque de responsabilidad, se vuelve a perder investigando los planes medicos, los costes de uno y otro, y recordando momentos en los que has actuado "inconscientemente": banandote en el ganga, bebiendo de las mismas fuentes que las vacas sagradas, comiendo de cualquier carrito ambulante, soplando los mismos globos que los ninyos del orfanato... y en ese ataque de asepticidad, parecen ensuciarse los recuerdos.

Y un dia uno entra en cualquier centro comercial enorme para comprar una tonteria y se siente arrollado por esa necesidad de comprar otras muchas cosas. La cabeza las justifica, esta por salud, esa otra por comodidad, esa por capricho, esta porque me la merezco... y a uno le domina ese extranyo placer que se siente cuando compramos. A veces hasta uno llega a sentirse poderoso, al salir cargado con bolsas de cosas que no creias necesitar cuando entraste pero que compras simplemente porque puedes, en un ejercicio de incluso malentendida libertad. Porque quizas en una sociedad donde se trabaja demasiado y se confunde el ocio con el consumo, el unico momento de sentirse libre es en la compra.

Y un dia uno recuerda que para comprar se necesitan ingresos. Y se necesita encontrar trabajo y la cabeza de nuevo crea mil escenarios de cosas que podrias haber hecho, de idiomas que podrias haber aprendido, de personas que estan mejor preparadas que tu, en un ejercicio de autoduda dolorosa que mina nuestra autoestima. Porque si, siempre va a haber alguien mejor. Y uno se menos valora y se malvende. Porque para tener ingresos vender tu tiempo, y todo seria correcto si fueran transacciones justas, en las que nos cuestionaramos libremente si realmente necesitamos tanto ese TV de plasma como para justificar la dedicacion total o el tener mas de un trabajo. Aunque quizas el problema es que no sepamos que hacer con el tiempo libre... con lo maravilloso que es perderlo!!, aunque a eso tambien se tiene que aprender, porque llevamos demasiado tiempo programados para creer lo contrario.

Y asi es como uno vuelve a esa vida normal, donde se vive con la cabeza trabajando a todas horas, a sufrir la unica enfermedad real y la causante de todas las demas: la incapacidad de dejar de pensar, justificar, comparar, clasificar...
Cometemos el error de identificarnos con la cabeza. De creer que somos nosotros los que esquivan el timo, los que tienen el plan medico preparado, los que cuentan con todas esas cosas que hacen la vida mas facil y comoda, los que conocen los metodos mas efectivos de buscar trabajo... cuando en realidad ese ruido mental es el problema, capaz de somatizarse en cualquier tipo de enfermedad.
Caemos en el error de creer que solo lo cientifico, medido y testado tiene valor. Contratos firmados, resultados de analisis, sueldos abultados y titulos universitarios...
Y asi se nos olvida lo importante y lo sencillo aunque sea lo que llevamos experimentando este anyo y medio. Que uno no se pone enfermo si no quiere, se banye en el Ganga o beba agua de un canyo. Que lo mas importante lo aprendi sentada en un banco verde, lejos de universidades de prestigio y profesores famosos. Que todos somos, sentimos y valoramos lo mismo, aunque nuestro pasaporte nos clasifique de pakistani, vietnamita, indio, birmano, chino o argentino. Que todos nos estamos muriendo y que no vamos a poder llevarnos nada cuando nos vayamos, como los burning ghats de Varanasi ilustraban 24 horas al dia en una imagen que me acompanya, aunque no le pudiera hacer foto. Y que todo pasa cuando tenga que pasar, dependiendo mucho mas de lo que creemos por la actitud con la que nos levantemos por las manyanas. Y supongo que asi es como me gusta entender la libertad. Mas grande que mi capacidad de compra, mas democratica y tan grande como la capacidad universal de poder decidir como, donde y con quien quiero vivir ahora. Porque no hay mas que eso. Ni pasados mejores, ni futuros prometedores.
Y visto asi, los contratos de alquiler, los seguros medicos, los productos que pueblan nuestros armarios, los planes de ahorro y jubilacion y los titulos universitarios parecen adquirir relativa importancia. Surgieron como medios para facilitarnos ese ejercicio de libertad, no entiendo muy bien que dia se convirtieron en pesos muertos que nos empujan a creer que la vida que tenemos hoy es la unica posible.

Posted by Eider at February 2, 2008 07:05 AM
Comments

Hola viajeros:
Fuerza, mantener vuestra fuerza interior, vuestros deseos siempre latentes, es mucho mas fuerte que los impedimentos o trabas que pueden surjir. Tal como lo espresan uds., la libertad es vuestra, y esta en vuestros corazones. Fuerza juntos lo lograran.
Los queremos cuidensen.
Ricardo

Posted by: Ricardo at February 3, 2008 07:33 AM

que lo sepáis. en andorra también se hacen análisis de sangre y la prueba de la tuberculina antes de otorgarte el permiso de trabajo. Si tienes tuberculosis, vih o hepatitis, te quedas fuera.

Posted by: ruti at February 4, 2008 02:33 PM

Eider, estoy de acuerdo, al final casi todo se reduce al humor con el que te levantas cada día. Creo que eso es lo más importante, también creo que se puede trabajar para que ese humor sea cada vez más frecuentemente positivo.

Posted by: laura at February 5, 2008 03:16 AM

Lo expresas muy bien, hay días que te entra un vértigo inexplicable, tendrá algo que ver con la rutina, el sedentarismo. Al final sólo es miedo, nos han educado para tener miedo y desconfiar por norma. Pues nada, a vencer el vértigo, a confiar en el destino, intuición, casualidades, ...os deseo un feliz año de la rata, y mucha suerte en esta etapa.

un abrazo

Posted by: gemma at February 6, 2008 04:34 PM
Post a comment









Remember personal info?