La Gran muralla china








Llegando hacia alli, mirando por la ventanilla del coche me acordaba de aquello a lo que jugaba de ninya para no marearme: mirar a las montanyas mas altas, las mas lejanas e imaginar como seria la vida alli. Ahora, entre pueblitos de casas sencillas, veiamos montanyas altas y lejanas, y si uno se fijaba y guinyaba los ojos, se percibia una linea de otro color que las reseguia durante kilometros y kilometros. Seria aquello la muralla? y mientras lo pensabamos no podiamos creerlo, pero el coche se acercaba y cada vez aparecian mas carteles, mas indicaciones de que si, de que era aquello.
Llegamos a eso de las 3, estaba todo nevado, no habia nadie. Subimos escaleras y mas escaleras cruzando torreones de control cada 100 metros, y despues de subir y subir sin mirar atras me di la vuelta y vi el paisaje mas increible que he visto en mucho tiempo. La muralla seguia y seguia serpenteando por las cumbres mas altas, elegante y flexible, hermosa a sus 2000 anyos. La cabeza no llega a entenderla, a imaginarla, a explicarse que aquello lleve alli tanto tiempo. Desde la provincia de Lianoning (en la costa) hasta el desierto del Gobi.
Testigo de invasiones, limite de imperios, frontera de migraciones humanas y animales, intrusa de la naturaleza, monumento a la ciencia y al progreso, estandarte de que todo tiene un ying y un yang, que toda obra de ingenieria es una avance pero una intrusion, una alteracion, de que oriente no le debe nada a occidente.
Y ante tal magnitud y belleza a uno solo le queda sentarse a mirar, sin pensar en nada, sobre campos nevados, entre pueblos de campesinos, y sentirse pequenyo, como solo china te hace sentir pequenyo, anonimo e insignificante. Quizas tenia algo de razon Mao Tse Tung cuando dijo que "el que no haya subido a la muralla china, no es un hombre de verdad."
Posted by Eider at January 8, 2008 01:43 AM